El proteccionismo animal como filosofía de vida

  • 10 Septiembre, 2016

(Prensa Misión Nevado/31-10-16).- La relación entre los seres humanos y los animales data desde los primeros tiempos de la humanidad. No en vano se consideró a San Lázaro y a San Miguel Arcángel como los protectores de los animalitos. Según algunos estudiosos, o creyentes religiosos, el Hombre, con mayúscula, para referirnos a la especie, siempre ha necesitado de la compañía de otros seres, mal considerados inferiores, en los cuales materializar su espíritu proteccionista.

Es así que vemos cómo en los últimos años, en muchas sociedades ha aumentado considerablemente la preocupación por el bienestar animal, llevando a pensar que tal vez en un futuro no muy lejano el bienestar se convierta en un aspecto clave de la producción animal.

En algunos países de la Unión Europea, han adoptado regulaciones como el transporte y el sacrificio de animales, y están reguladas las condiciones mínimas de bienestar en los sistemas intensivos de producción de cerdos, vacuno de carne y gallinas ponedoras. A juicio de algunos estudiosos, esto podría deberse a la creciente sensibilidad de los consumidores por el posible sufrimiento de los animales.

Y cómo relacionamos este bienestar animal con nuestra Revolución Bolivariana? El 4 de enero de 2010 se promulgó la ley para la Protección de Fauna Doméstica, Libre y en Cautiverio y a partir de esta hermosa ley se comienza a debatir sobre si los animales tienen o no tienen derechos.

He allí el dilema y el que convoca cada día más voluntades, no solo en Venezuela, con la creación de la altruista Misión Nevado, sino alrededor del mundo. Y así como aumentan progresivamente los centros urbanos, en esa misma proporción crece el interés por el destino de los animales.

A escala mundial, cada día surgen nuevos organismos dedicados al tema del proteccionismo animal, como las Sociedades Protectoras de Animales, las cuales centran su atención en garantizar condiciones mínimas o básicas de bienestar a los animales y a evitar los sufrimientos.

Las Sociedades Protectoras de Animales, que suele ser su nombre genérico, son entidades sin fines de lucro cuyo fin principal es ayudar en todo lo posible al mundo de los animales y el respeto del medio ambiente. Y más generalmente, se suelen centrar en el mundo de los Animales de Compañía, ello no quiere decir que dejen de lado el resto de animales que viven en nuestra sociedad.

Un protector de animales se rige por un principio claro y simple: el respeto a la dignidad del animal; están en contra de toda acción de maltrato contra los animales, sea cual sea su motivo; sólo entienden el sacrificio de animales por enfermedad terminal y cuando haya peligro manifiesto para la sociedad.

Las organizaciones protectoras de animales basan su actividad alrededor de la acogida de pequeños animales sin hogar en sus refugios y no acogen animales con dueño, salvo en casos excepcionales. Y esta práctica no es por motivos de egoísmo, sino por motivos de recursos. Los refugios tienen límites físicos de acogida y su capacidad de acogida suele estar al 100%.

En nuestro país, el proteccionismo cobra más seguidores, gracias, en buena parte al impulso que se dispara por las redes sociales. Hoy es muy fácil ver cómo se suman voluntades en pro del bienestar de los seres que nos acompañan en este tránsito por el mundo.

No se trata de hacer denuncias sobre el maltrato animal o hacerle una caricia eventual a un animalito, el proteccionismo va mucho más allá de una moda. Es una filosofía de vida.

Texto: Marisol Rodríguez