204 años de una heroica amistad entre Bolívar, Nevado y Tinjacá

  • 10 Junio, 2017

(Prensa Misión Nevado/10-06-17) Hoy es un día especial porque los venezolanos celebramos 204 años del inicio de una de las más hermosas y valientes travesías de la historia de la gesta independentista de nuestro país. Un 10 de junio el destino unió a tres héroes: el Libertador Simón Bolívar, el perro mucuchíes conocido como “Nevado” -quien se sumó a la lucha libertaria de la Patria- y el indio Tinjacá, el fiel y combativo cuidador del canino, mejor conocido como el “edecán de Nevado”.

Cuenta la historia que esta amistad inició el 10 de junio de 1813, cuando Bolívar recorría los Andes venezolanos durante la Campaña Admirable. Al pasar las tropas de El Libertador por la Hacienda Moconoque, muy cerca del pueblo Mucuchíes, un valiente animal salió para sorprenderlos.

El periodista e historiador merideño, Tulio Febres Cordero, narra detalladamente el instante del encuentro:

“…La casa parecía desierta, pero apenas habrían dado dos o tres toques en la puerta, cuando instintivamente los caballos que estaban más cerca retrocedieron espantados. Un enorme perro saltó a la mitad del camino dando furiosos aullidos. Era un animal corpulento y lanudo como un carnero, de la raza especial de los páramos andinos, que en nada cede a la muy afamada de los perros del monte de San Bernardo.

Ante la actitud resuelta y amenazadora del perro brillaron de súbito diez o doce lanzas enristradas contra él, pero en el mismo instante se oyó a espaldas de los dragones una voz de mando que en el acto fue obedecida:

¡No hagáis daño a ese animal! ¡Oh, es uno de los perros más hermosos que he conocido!

Era la voz del Brigadier Simón Bolívar…”

Posteriormente, Don Vicente Pino, dueño de la hacienda, se lo obsequió al Padre de la Patria como muestra de su admiración y respeto pero Bolívar quiso tener un hombre de confianza que cuidara a su nuevo mejor amigo, por lo que designaron entonces al compañero indicado: el indio Tinjacá, criado del señor Pino, miembro de las tropas del Coronel Vicente Campo Elías y entrenador de Nevado.

A partir de entonces, Nevado y Tinjacá acompañaron al Libertador como miembros de las fuerzas patriotas. En 1814, durante la batalla de La Puerta, ocurrió una triste separación: Nevado y Tinjacá fueron apresados por Boves. Sin embargo ambos lograron escapar y reencontrarse con Bolívar para continuar luchando por la libertad.