La ovariohisterotomía opción Quirúrgica Frente a la piómetra en perras y gatas

  • 8 Noviembre, 2017

Mantenga el control veterinario de su animal y evite este padecimiento.

Aun cuando el índice de mortalidad es muy bajo, 5%, la adecuada atención médica puede evitar un fatal desenlace de esta enfermedad que puede afectar a las hembras maduras sexualmente y que no hayan sido fecundadas en su ciclo de celo.

(Prensa Nevado/08–11-2017).-Estar alerta ante cualquier modificación en la conducta de su gata o de su perra, puede ser la clave para detectar cualquier enfermedad y evitar un desenlace fatal producto de una Piómetra no tratada.

Efectivamente, si usted observa un repentino cambio físico o en la conducta de su animal, que se expresa en fiebre, abultamiento del abdomen, flujo amarillento, vómitos, aletargamiento, fatiga, pérdida de apetito, aumento en la ingesta de agua (polidipsia) aumento en la frecuencia de orinar, (poliuria) y/o deshidratación, le recomendamos consultar a su veterinario, por cuanto su animal podría estar sufriendo de Piómetra.

¿Qué es la Piómetra? Se trata de una infección uterina purulenta, (llena de pus) que afecta por igual a felinas y caninas. Suele presentarse en algunas hembras que han alcanzado la madurez sexual, mayores de siete años, que no han sido esterilizadas, ni fecundadas; pero también puede presentarse en animales más jóvenes que han estado en celo y no han sido fertilizadas. Se trata de una patología delicada que debe ser atendida adecuada y oportunamente para evitar un fallecimiento prematuro.

¿Cómo se contrae?

Para conocer de manera acertada las implicaciones, consecuencias y medidas preventivas para proteger a nuestros animales de esta enfermedad, consultamos al doctor Jorge Luis Tartaret, médico veterinario y Coordinador de los Centros Veterinarios Integrales, CVI, de la Misión Nevado.

Al respecto, el especialista, inicialmente nos precisó la etimología del término Piómetra; al descomponerlo nos queda pio que nos remite a la palabra pus, y luego tenemos metra que se refiere al endometrio. Seguidamente, destacó que como las mayorías de las infecciones, ésta se contrae a partir del contagio con una bacteria la cual se aloja en el cuello uterino de las hembras caninas y felinas.

La batería Escherichia Coli es la responsable de este padecimiento. Ésta llega al cuerpo del animal de diferentes maneras, una de ellas, puede ser que cuando la hembra orina pegue su vulva al piso y alguna bacteria del lugar se aloja en sus órganos; también puede adquirirse en la última etapa del celo del animal, o de un celo no fecundado, ya que durante esta etapa, aumentan los niveles de progesterona y esto facilita las condiciones para este tipo de infección.

Foto: Kathenine Zamora

Cuando la hembra está en celo, se prepara física y orgánicamente para el apareamiento, y las bacterias aprovechan la apertura de la vulva e invaden el cuello del útero. De igual modo, cuando se llega a un apareamiento sin fecundación, el útero se distiende y la mucosa que no ha sido fecundada se convierte en hábitat propicio para el almacenamiento de bacterias, lo cual degenera finalmente en la infección que podría ser letal si no se atiende y toman las medidas médicas pertinentes.

Esta patología en las gatas y perras es tan graves como las que podrían registrarse en las mujeres, razón por la cual las visitas al médico veterinario de manera regular son una práctica muy útil a la hora de prevenir cualquier desenlace fatal.

Tipos de piómetra

El doctor Tartaret nos explica que existen dos modalidades de esta enfermedad: la Piómetra abierta, que es cuando se mantiene abierto el cuello uterino y las secreciones y pus producido se expulsan fácilmente. Es el tipo más común; y Piómetra cerrada que es cuando el cuello uterino se mantiene totalmente cerrado, se acumulan las secreciones y pus y el útero aumenta de tamaño. Esta es la más peligrosa.

En los peores casos puede llegar a desarrollarse una insuficiencia renal y si se produce una perforación del útero o una migración de toxinas, ocurrirá una peritonitis y un proceso séptico que podría traer como consecuencia la muerte de su animal. 

Prevención y curación

Existen diferentes opciones para atender esta enfermedad, las quirúrgicas y médicas. Todas presentan riesgos asociados, sin embargo, la decisión entre una u otra debe valorarse a la luz de la estabilidad clínica de la paciente, aclarándole siempre al propietario del animal cuál es el panorama real, tomando en consideración el factor reproductor de la enferma.

De tal manera, que si se ha decidido la no reproducción, la esterilización se presenta como una opción quirúrgica que puede ser, en unos casos, preventiva y en otros casos, curativa para evitar el sufrimiento de estas patologías.

No obstante, si ya la enfermedad se ha instalado en el cuerpo del animal, la respuesta médica más pertinente pareciera ser la operación quirúrgica. Llegar a una ovariohisterostomía, mediante la cual se castran todos sus órganos reproductivos, evita cualquier posterior infección de este tipo.

Foto. Edinson Aponte

Aun cuando los índices de mortalidad por esta patología son sumamente bajos, (5%), de no tratarse a tiempo sí podría ser mortal, por lo que los veterinarios recomiendan solicitar una consulta médica en caso de detectar alguna anomalía. La Piómetra ha sido comparada con la apendicitis ya que ambas enfermedades producen acumulación de pus.

Lo más importante es la prevención de esta enfermedad, por lo tanto la Fundación Misión Nevado recomienda y ofrece gratuitamente la esterilización como la opción más pertinente; de igual modo aconsejan evitar tratamientos hormonales arbitrarios y llevar un registro exacto de las fechas de celo, esto último facilitará distinguir entre un sangrado normal y anormal.

Síntomas que no deben descuidar

Si usted observa en su animal alguno o varios de estos síntomas, no dude en acudir a su veterinario, porque tal vez esté ante una paciente con Piómetra.

  • Fiebre

  • Vómitos

  • Diarrea

  • Deshidratación

  • Fatiga y aletargamiento: su animal está apagada y no responde a los estímulos con facilidad

  • Falta o reducción del apetito.

  • Aumento en la frecuencia de orinar, (poliuria)

  • Aumento en la ingesta de agua (polidipsia)

  • Inflamación abdominal

  • Flujo amarillento

  • Cuando es un caso de Piómetra abierta se presentará una secreción mucosa y sanguinolenta que podría llegar a ser confundida con el celo.

No olvide que nuestros animales de compañía necesitan atención médica veterinaria de manera regular, para así detectar cualquier afección en su salud y brindar la atención oportuna.

T/MR