Día Internacional de Acción por los Ríos

  • 14 marzo, 2018

(Prensa Nevado/ 14-03-2018) 14 de marzo es un día para educarnos e informarnos a acerca de las amenazas que enfrentan nuestros ríos, y aprender sobre su valor para la vida.

Estos son algunos de los ríos de Venezuela, listados en orden alfabético. Río Aponwao. Río Apure. Río Asa. Río Atabapo. Río Autana. Río Cabriales. Caño Pasa. Caño La Guardia. Caño La Pica. Río Capanaparo. Río Casupo. Río Cataniapo. Río Caura. Río Chaviripa. Río Chiguao. Río Chirgua del Estado Carabobo / Cojedes. Río Chirgua del Estado Cojedes / Guárico. Río Cinaruco. Río Cojedes. Río Cuchivero. Río Cunavichito. Río Cuyuní. Río Guaire. Río Guaniamito. Río Guárico. Río Igués. Río Mapirito. Río Morichal Largo. Río Neverí. Río Orinoco. Río Pao. Río Paragua. Río Pavoni. Río Portuguesa. Río Samariapo. Río Tamanaco. Río Trincheras. Río Uracoa. Río Tinaco. Río Tiznados. Río Verde. Sus cuencas abarcan más de 1000 km².

El río Orinoco es el mayor del país y uno de los 40 más extensos del mundo.

Los ríos son una responsabilidad hacia el futuro pues su degradación trae consigo problemas muchas veces irreparables.
El agua potable es un bien finito, según un informe del secretario general de La Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, el consumo de ese recurso crecerá más del 40% en las próximas tres décadas y una gestión hídrica ineficiente aumentará las “tensiones entre países”.

Venezuela no solo tiene petróleo y minerales, como vemos, su fuente hídrica es sumamente apreciable.

Mientras hay países como Chile, en los que avanza la desertificación, los países industrializados importan agua a través de las multinacionales para beber o la ahorran con la importación de producción agropecuaria. Blanca Jiménez Cisneros experta en materia hídrica de la UNESCO comentó que “hay países desarrollados que importan bienes que requieren mucha agua en su producción, de modo de ahorrar este recurso dentro de fronteras y darle otros destinos. Al mismo tiempo, otras naciones incentivan sectores productivos que consumen notorios recursos hídricos, con el discurso de la búsqueda de inversiones y la generación de empleo, sin ver que el líquido vital “tiene un límite”.

América Latina enfrenta varios desafíos: por un lado, hay sectores con abundancia de agua y otros con climas áridos o semiáridos donde el agua escasea, sumando a esto, la alta urbanización de la región (82%).

T/OR